Programa Radial Semillas de Agua: “Paralizó Barrick y el río vive de nuevo”: “Paralizó Barrick y el río vive de nuevo”, describe nuestra reportera Cota desde el Valle del Huasco a días de la 10° Marcha por la vida y ...También conversamos con Camilo Godoy, estudiante de la Universidad y miembro de Forjando Lazos, quien invitó al Foro que se realizará este jueves 6 de mayo en el Auditorio Pedro Ortiz de la Facso, donde se conversará sobre dos conflictos energéticos. Por un lado, Huasco con el dirigente Daniel Díaz y, Tomás González del Cajón del Maipo.
LIBRO,HISTORIA DEL AFICHE CHILENO,2009
Los autores del libro: Alejandro Godoy Gómez y Alberto Albornoz Reyes hemos escrito nuestras ideas sobre el Cartel y su filosofía
jueves, 6 de junio de 2013
miércoles, 9 de septiembre de 2009
El espíritu del Afiche y La Filosofía del Afiche.
El espíritu del Afiche.
Es una constante que se repite en el tiempo, la profesora Ana Cortes Jullian lo dijo, es una formula espiritual, una alquimia emocional, en el que el lugar del corazón es el núcleo. Sin embargo lo esencial es su espíritu jovial, mientras mas pasa el tiempo mas actual es su lenguaje, aunque las computadoras y su velocidad arrasan con las formas gráficas tradicionales, en el afiche pasa lo contrario.
Es rápido de lectura como un banner incluso más veloz, es sintético como los logotipos y es emocional como la pintura. Por ahí siempre reaparece la discusión sobre el “diseñador artista” y el “diseñador industrial “sin embargo es posible que ambos estén limitados por la posibilidad de manejar lenguajes –cognitivos o emocionales, por lo tanto es posible que los diseñadores industriales amplíen sus horizontes, mejoren su oficio, captando el alma del afiche que es como la poesía de la maquina – cultural que desarrollaron los maestros del BAUHAUS o los artesanos de la Escuela de Artes Aplicadas de Chile.
Esa esencia urbana es la de las distintas piezas gráficas que se han usado para elevar un manifiesto, en este caso uno encriptado de significaciones culturales que explotan en la mente del ciudadano generando un efecto de bomba de racimo emocional. Ese cartel ya no se hace más en Chile ,se ha ido perdiendo con la perdida de el lenguaje de la propaganda que muto para convertirse en el marketing político ,pero si a las personas les molesta hablar de política es obvio de es un código que tiende a desaparecer ,hoy día los códigos son otros y las campañas de propaganda del estado no tiene la altura cultural que se requiere para que tengan penetración y esa falencia es la carga emocional que e daban los cartelistas y los diseñadores de los veintes y del siglo veinte .Esa emocionalidad es fruto de autores con vivencias urbanas y sociales que hoy día están encapsuladas en plataformas digitales y mediáticas .
La foto elevo el nivel de la grafica editorial y propagandística, los afiches pasaron a ser de otra categoría visual, muy fácil es que los contenidos se terminen saturando o desnaturalizando de su carga emotiva inicial si se cae en la manipulación de imágenes, muchas veces destiladas hasta la saciedad y el resultado es una gráfica poco eficaz, aún mas deshumanizada, sin alma.
La Filosofía del Afiche.
“… La simplicidad que se logra con el cartel, es un principio filosófico: La Zona del corazón debe acompañar a los demás…”
Esta forma de trabajar unas imágenes como una destilación de posibilidades de significaciones que buscan un resultado original. Esto es muy difícil siendo el diseñador un sujeto cultural .entonces es una descontrucción de un andamiaje de discursos para llegar a una esencia sensible—emotiva, y al revés de las otras formas del diseño se profundiza hacia la última esencia, es el trabajo de un movimiento infantil, un balbuceo con códigos de los medios de comunicación pero con sílabas de un poema haiku (japonesa).
Es una constante que se repite en el tiempo, la profesora Ana Cortes Jullian lo dijo, es una formula espiritual, una alquimia emocional, en el que el lugar del corazón es el núcleo. Sin embargo lo esencial es su espíritu jovial, mientras mas pasa el tiempo mas actual es su lenguaje, aunque las computadoras y su velocidad arrasan con las formas gráficas tradicionales, en el afiche pasa lo contrario.
Es rápido de lectura como un banner incluso más veloz, es sintético como los logotipos y es emocional como la pintura. Por ahí siempre reaparece la discusión sobre el “diseñador artista” y el “diseñador industrial “sin embargo es posible que ambos estén limitados por la posibilidad de manejar lenguajes –cognitivos o emocionales, por lo tanto es posible que los diseñadores industriales amplíen sus horizontes, mejoren su oficio, captando el alma del afiche que es como la poesía de la maquina – cultural que desarrollaron los maestros del BAUHAUS o los artesanos de la Escuela de Artes Aplicadas de Chile.
Esa esencia urbana es la de las distintas piezas gráficas que se han usado para elevar un manifiesto, en este caso uno encriptado de significaciones culturales que explotan en la mente del ciudadano generando un efecto de bomba de racimo emocional. Ese cartel ya no se hace más en Chile ,se ha ido perdiendo con la perdida de el lenguaje de la propaganda que muto para convertirse en el marketing político ,pero si a las personas les molesta hablar de política es obvio de es un código que tiende a desaparecer ,hoy día los códigos son otros y las campañas de propaganda del estado no tiene la altura cultural que se requiere para que tengan penetración y esa falencia es la carga emocional que e daban los cartelistas y los diseñadores de los veintes y del siglo veinte .Esa emocionalidad es fruto de autores con vivencias urbanas y sociales que hoy día están encapsuladas en plataformas digitales y mediáticas .
La foto elevo el nivel de la grafica editorial y propagandística, los afiches pasaron a ser de otra categoría visual, muy fácil es que los contenidos se terminen saturando o desnaturalizando de su carga emotiva inicial si se cae en la manipulación de imágenes, muchas veces destiladas hasta la saciedad y el resultado es una gráfica poco eficaz, aún mas deshumanizada, sin alma.
La Filosofía del Afiche.
“… La simplicidad que se logra con el cartel, es un principio filosófico: La Zona del corazón debe acompañar a los demás…”
Esta forma de trabajar unas imágenes como una destilación de posibilidades de significaciones que buscan un resultado original. Esto es muy difícil siendo el diseñador un sujeto cultural .entonces es una descontrucción de un andamiaje de discursos para llegar a una esencia sensible—emotiva, y al revés de las otras formas del diseño se profundiza hacia la última esencia, es el trabajo de un movimiento infantil, un balbuceo con códigos de los medios de comunicación pero con sílabas de un poema haiku (japonesa).
martes, 25 de agosto de 2009
Las escalas de mi amanecer.
El primer pulso del amanecer fue la curiosidad, toda historia se vuelve interesante cuando nos despierta en la memoria algun circuito del tiempo.
Toda pieza grafica contiene un detonate emocional, la invitación a unir el instante presente con una silueta contenedora de sueños.
La historia personal o biografica se puede contar de muchas maneras, podemos solo destacar datos el hitos sobresalientes, pero todo proceso terrestre contiene un relato conjunto de imágenes inexactas, decorar el relato es hacer interesante nuestro respiro social.
Todos tenemos la capacidad de adornar, diseñamos nuestro camino y nos aventuramos en decir que nuestra existencia es unica y que mi relato contiene un interes que desde pequeño fui trazando.
La magnitud de mi llegada fue extraña, me toco nacer en un entorno de montañas elegantes, mi padre siempre me narro sobre el primer llanto en el hospital del campo minero de Sewell, nacer en las alturas, y en los tiempos donde aquella ciudad era sinonimo de progreso, hoy en relegada a un bello recuerdo que adorna esas congelas escaleras. Mis primeros años fueron una aventura privilegiada, una vida familiar rodeada de trabajo, mi padre profesor era mi orgullo en aquel campo minero, yo por lo pronto me creia el principito en medio de un paisaje blanco.
Desde aquel territorio sentí esa capacidad de saltar al vacio, de elegir mi destino, dar inicio a ese recorrido que me llevo de la cordillera al mar, a mi puerto, a otras escaleras que entre pasajes y besos, me permitieron estudiar diseño en la Universidad de Valparaíso.
Mi padre me enseño el metodo de siempre ir desarrollando proyectos, por eso me gusta compartir un poco la historia familiar, el inicio de mis logros se basa en los logros de mis antepasados, y todo homenaje se hace narrando mis raices. Orgulloso de ser, orgulloso de vivir gracias e esos primeros esfuerzos que sirven hoy de ejemplo.
Provenimos familiarmente del Sur de Chile, cerca del río Bío-Bío, las pocas tierras de mis abuelos nos dejaron un legado de amor por la naturaleza y el aire libre. A mi recuerdo siempre esta linares, mi segundo destino después de sewell, en aquel terreno donde se explanaba nuestra casa familiar, fue el nuevo comiezo tanto para mis padres que retomaron su profesion de profesores y nosotros los hijos que fuimos matriculados en colegios de curas o monjas, para atesorar nuestras primeras lecciones de lectura y escritura. Básicamente nuestra formación fue desarrolla en el seno del hogar , el las tardes de juego con los amigos del barrio, en lo relatos de las nanas, que todos los días nos contaban historias del campo, todas argumentadas en el supenso de algo magico, cada tarde el fogón servia d telon para todos quienes disfrutabamos de esas funciones campestres.
Fue como un Cine rustico, de esos recuerdos se alimentó mi imaginación y de los veranos en el campo de mis abuelos.
En medio de toda esa vida llego a nuestra casa un misiva donde se detalla el traslado a santiago de mi padre, para trabajar en la supervisión del Ministerio de Educación. Fue brutal esa primera impresión de santiago,
Mi padre ya asentado en la capital se enamoro de una casona antigua , que se encuentra en los terrenos correspodientes a San Miguel, a 50 cuadras de la Alameda, una verdadera chacra, con acequias, rodeada de árboles frutales, era una parcela en medio de una capital creciente y en vías de desarrollo
Esta noticia de vivir en un chacra con una Casona de cien años, me cambio el animo, me puso a vivir con la materialidad de la Historia, la Arquitectura era fascinante, los materiales de la casona amalgaban maderas, adobes. El cielo era un infinito baile de formas. por todos los rincones de este palacio urbano se respiraba arte, la verdad es que desde muy niño me interesó la Arquitectura y soñaba con las clases de Vittorio di Girolamo en la tele ,esas maquetas llenas de detalles me trasportaban a otros lugares y otras maneras de vivir ; desde el desierto hasta las construcciones árabes, la belleza de los templos japoneses, etc. Por lo mismo simpre senti admiración a esta casona, desde ese primer vistazo, senti que su arquitectura caprichosa era una señal de atención, mi transporte a grandes momentos.
Por los años setenta, tuvimos motivos para muchos sobresaltos, desde lo movimientos sociales a los acontecimientos políticos que marcaron la historia del país, nosotros los recién llegados de provincia, a un barrio de momios arribistas con ganas de ser los cuicos del sur de la capital. Recuerdo que desde pequeños mis padres nos involucraron en su lucha gremial ,debia haber tenido unos cinco o seis años cuando el ambiente de toma de colegios y ollas cumunes se hacia cotidiano, siempre estuve acompañando a mi padre en las reuniones sindicales, el ambiente gremialista acuño en mi la convicción, de que las cosas se consiguen con sacrificios y fraternidad.
Sin decir casi nada paso mi adolescencia por las calles de mi barrio, así y todo algunas personas me acompañaron en los caminos del corazón ,esas personas me dieron la certeza de que mi camino era distinto a el establecido para lo demás, sin una habilidad para los números y con una natural curiosidad por lo social.
Con el animo de estudiar diseño industrial deje santigo en el año 1989, tome rumbo al sur mi destino concepción, ciudad que me deslumbro por ser una de las más antiguas de chile, Fue hermoso, sin embargo mi viaje a concepción duro poco luego por motivos personales me traslade al puerto de Valparaíso a continuar los estudios. Aca destaco el relato de mi tío Segundo que me invitaba a jugar en la Imprenta junto al patio de su casa, para mi ciertamente era mas entretenido, merodear los recovecos de las máquinas y jugar con los papeles, que salir a la calle a jugar al fútbol. Cosa que obviamente les daba más tranquilidad a mis padres, por que estaba entre mis parientes y sus trabajadores, que me enseñaron los abecés del mundo gráfico de la impresión. Nunca estuve lejos del diseño, la vida se encargo de enrielarme y disfrutar del viaje antes de cada estación. Valparaíso es un lugar mágico para estudiar carreras artísticas y los fines de semana se transformaron en peregrinajes por los cerros y las plazas, pasajes y callejones hasta dar con la situación encomendada por los profesores, pero lo más hermoso era ver pasar el tiempo, en los cerros, las ventanas , las casas y la luz deslizándose por la ciudad. En esos momentos no quería estar en otra parte, a pesar de la lejanía de mis parientes, se fue haciendo una rutina necesaria, deambular y vagar por el puerto, cada día era un descubrimiento. Estas sensaciones le otorgan a la vida una plenitud que es muy difícil de reproducir en otro sitio, imposible. Es lo más cercano a vivir poéticamente, creo yo.
Sin embargo la costumbre pudo más que la pasión en medio de cambios de casa y nuevos amigos entre Valparaíso y Santiago, la mayoría estaba viniéndose a vivir después de egresar de la Universidad, por mi parte quedaba una posibilidad de volver a completar una Carrera en la Universidad de Chile. Una constante humanista se me ha venido manifestando y además los profesores de la dictadura, nos esputaban que dejáramos las artes y tecnologías por las sociologías, deberemos a ellos nuestra pasada por las aulas de la Filosofía y las Humanidades y más aún con la impronta de la casa de Andrés Bello.
En medio de los trajines de la resistencia a la dictadura, encontré el amoroso trabajo de investigar, digo “amor” por que, investigar es lo más parecido a la obsesión de estar perdidamente enamorado, y bien que lo estuve y gracias a estos dos amores es que tengo dos hermosos hijos con los cuales seguramente podré compartir mis desvelos. Y seguramente me enseñarán sus puntos de vistas y maneras diversas de ver la vida.
Alejandro Gilbert Godoy Gómez
Toda pieza grafica contiene un detonate emocional, la invitación a unir el instante presente con una silueta contenedora de sueños.
La historia personal o biografica se puede contar de muchas maneras, podemos solo destacar datos el hitos sobresalientes, pero todo proceso terrestre contiene un relato conjunto de imágenes inexactas, decorar el relato es hacer interesante nuestro respiro social.
Todos tenemos la capacidad de adornar, diseñamos nuestro camino y nos aventuramos en decir que nuestra existencia es unica y que mi relato contiene un interes que desde pequeño fui trazando.
La magnitud de mi llegada fue extraña, me toco nacer en un entorno de montañas elegantes, mi padre siempre me narro sobre el primer llanto en el hospital del campo minero de Sewell, nacer en las alturas, y en los tiempos donde aquella ciudad era sinonimo de progreso, hoy en relegada a un bello recuerdo que adorna esas congelas escaleras. Mis primeros años fueron una aventura privilegiada, una vida familiar rodeada de trabajo, mi padre profesor era mi orgullo en aquel campo minero, yo por lo pronto me creia el principito en medio de un paisaje blanco.
Desde aquel territorio sentí esa capacidad de saltar al vacio, de elegir mi destino, dar inicio a ese recorrido que me llevo de la cordillera al mar, a mi puerto, a otras escaleras que entre pasajes y besos, me permitieron estudiar diseño en la Universidad de Valparaíso.
Mi padre me enseño el metodo de siempre ir desarrollando proyectos, por eso me gusta compartir un poco la historia familiar, el inicio de mis logros se basa en los logros de mis antepasados, y todo homenaje se hace narrando mis raices. Orgulloso de ser, orgulloso de vivir gracias e esos primeros esfuerzos que sirven hoy de ejemplo.
Provenimos familiarmente del Sur de Chile, cerca del río Bío-Bío, las pocas tierras de mis abuelos nos dejaron un legado de amor por la naturaleza y el aire libre. A mi recuerdo siempre esta linares, mi segundo destino después de sewell, en aquel terreno donde se explanaba nuestra casa familiar, fue el nuevo comiezo tanto para mis padres que retomaron su profesion de profesores y nosotros los hijos que fuimos matriculados en colegios de curas o monjas, para atesorar nuestras primeras lecciones de lectura y escritura. Básicamente nuestra formación fue desarrolla en el seno del hogar , el las tardes de juego con los amigos del barrio, en lo relatos de las nanas, que todos los días nos contaban historias del campo, todas argumentadas en el supenso de algo magico, cada tarde el fogón servia d telon para todos quienes disfrutabamos de esas funciones campestres.
Fue como un Cine rustico, de esos recuerdos se alimentó mi imaginación y de los veranos en el campo de mis abuelos.
En medio de toda esa vida llego a nuestra casa un misiva donde se detalla el traslado a santiago de mi padre, para trabajar en la supervisión del Ministerio de Educación. Fue brutal esa primera impresión de santiago,
Mi padre ya asentado en la capital se enamoro de una casona antigua , que se encuentra en los terrenos correspodientes a San Miguel, a 50 cuadras de la Alameda, una verdadera chacra, con acequias, rodeada de árboles frutales, era una parcela en medio de una capital creciente y en vías de desarrollo
Esta noticia de vivir en un chacra con una Casona de cien años, me cambio el animo, me puso a vivir con la materialidad de la Historia, la Arquitectura era fascinante, los materiales de la casona amalgaban maderas, adobes. El cielo era un infinito baile de formas. por todos los rincones de este palacio urbano se respiraba arte, la verdad es que desde muy niño me interesó la Arquitectura y soñaba con las clases de Vittorio di Girolamo en la tele ,esas maquetas llenas de detalles me trasportaban a otros lugares y otras maneras de vivir ; desde el desierto hasta las construcciones árabes, la belleza de los templos japoneses, etc. Por lo mismo simpre senti admiración a esta casona, desde ese primer vistazo, senti que su arquitectura caprichosa era una señal de atención, mi transporte a grandes momentos.
Por los años setenta, tuvimos motivos para muchos sobresaltos, desde lo movimientos sociales a los acontecimientos políticos que marcaron la historia del país, nosotros los recién llegados de provincia, a un barrio de momios arribistas con ganas de ser los cuicos del sur de la capital. Recuerdo que desde pequeños mis padres nos involucraron en su lucha gremial ,debia haber tenido unos cinco o seis años cuando el ambiente de toma de colegios y ollas cumunes se hacia cotidiano, siempre estuve acompañando a mi padre en las reuniones sindicales, el ambiente gremialista acuño en mi la convicción, de que las cosas se consiguen con sacrificios y fraternidad.
Sin decir casi nada paso mi adolescencia por las calles de mi barrio, así y todo algunas personas me acompañaron en los caminos del corazón ,esas personas me dieron la certeza de que mi camino era distinto a el establecido para lo demás, sin una habilidad para los números y con una natural curiosidad por lo social.
Con el animo de estudiar diseño industrial deje santigo en el año 1989, tome rumbo al sur mi destino concepción, ciudad que me deslumbro por ser una de las más antiguas de chile, Fue hermoso, sin embargo mi viaje a concepción duro poco luego por motivos personales me traslade al puerto de Valparaíso a continuar los estudios. Aca destaco el relato de mi tío Segundo que me invitaba a jugar en la Imprenta junto al patio de su casa, para mi ciertamente era mas entretenido, merodear los recovecos de las máquinas y jugar con los papeles, que salir a la calle a jugar al fútbol. Cosa que obviamente les daba más tranquilidad a mis padres, por que estaba entre mis parientes y sus trabajadores, que me enseñaron los abecés del mundo gráfico de la impresión. Nunca estuve lejos del diseño, la vida se encargo de enrielarme y disfrutar del viaje antes de cada estación. Valparaíso es un lugar mágico para estudiar carreras artísticas y los fines de semana se transformaron en peregrinajes por los cerros y las plazas, pasajes y callejones hasta dar con la situación encomendada por los profesores, pero lo más hermoso era ver pasar el tiempo, en los cerros, las ventanas , las casas y la luz deslizándose por la ciudad. En esos momentos no quería estar en otra parte, a pesar de la lejanía de mis parientes, se fue haciendo una rutina necesaria, deambular y vagar por el puerto, cada día era un descubrimiento. Estas sensaciones le otorgan a la vida una plenitud que es muy difícil de reproducir en otro sitio, imposible. Es lo más cercano a vivir poéticamente, creo yo.
Sin embargo la costumbre pudo más que la pasión en medio de cambios de casa y nuevos amigos entre Valparaíso y Santiago, la mayoría estaba viniéndose a vivir después de egresar de la Universidad, por mi parte quedaba una posibilidad de volver a completar una Carrera en la Universidad de Chile. Una constante humanista se me ha venido manifestando y además los profesores de la dictadura, nos esputaban que dejáramos las artes y tecnologías por las sociologías, deberemos a ellos nuestra pasada por las aulas de la Filosofía y las Humanidades y más aún con la impronta de la casa de Andrés Bello.
En medio de los trajines de la resistencia a la dictadura, encontré el amoroso trabajo de investigar, digo “amor” por que, investigar es lo más parecido a la obsesión de estar perdidamente enamorado, y bien que lo estuve y gracias a estos dos amores es que tengo dos hermosos hijos con los cuales seguramente podré compartir mis desvelos. Y seguramente me enseñarán sus puntos de vistas y maneras diversas de ver la vida.
Alejandro Gilbert Godoy Gómez
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BIenvenido al Mundo del Cartel Chileno ,el diseño emocional de las calles
El diseño emocional es nuestra fuente de investigación y los carteles chilenos son el agua que fluye como la memoria por las personas y sus vivencias .
Bienevenido a esta manera nuestra de aprender como lo hicieron los cartelistas chilenos.
Autodidactas
Solitarios Invencibles.
Bienevenido a esta manera nuestra de aprender como lo hicieron los cartelistas chilenos.
Autodidactas
Solitarios Invencibles.
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Datos personales
- Alejandro Godoy Gómez
- San Nicolas,San Miguel, Metropolitana, Chile
- diseñador gráfico industrial e investigador historiográfico.